lunes, 31 de enero de 2011

Sin gozo

La lluvia es la esperanza de la vida
por qué entonces mi alma se deshace en esa lluvia
en esas saladas gotas que parten de mis ojos
despidiéndose lenta y dolorosamente

¿por qué hombre de arena?
¿por qué hombre de agua?
¿por qué hombre de sal?

Será que mis oídos las escuchan al caer
diciendo solazmente: ¡Adiós, asiós!

No entonan los cantos de las rondas
y el lobo feroz se ha comido mis manos
la vida se pasa en un eterno orgasmo doloroso
que olvida alimentar la esperanza
y acaba con el gozo del corazón.

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